el barco fantasma que emergio del hielo

El encuentro inesperado entre el ballenero “Hope” y la goleta “Jenny” se convirtió en una leyenda marítima tras su descubrimiento el 22 de septiembre de 1860. Aquel día, la tripulación del “Hope” se encontraba en las frías aguas antárticas cuando presenciaron el colapso de enormes icebergs, revelando la presencia de un barco fantasma que había estado desaparecido durante 37 años.

Revelación en el hielo: el ballenero “Hope” y la goleta “Jenny”

En esa fecha, el capitán Brighton del “Hope” registró en su diario de navegación la persecución de una ballena hasta los confines de la barrera de hielo antártica. Aunque la ballena se les escapó, lo que capturó su atención fue mucho más sorprendente. Al subir a cubierta, Brighton y su tripulación fueron testigos de cómo la pared de hielo se fracturaba, liberando un barco velero dañado pero aún a flote.

La visión que realmente aterrorizó a la tripulación fue la de siete marineros congelados en pie, parecidos a esculturas de piedra. A pesar de los temores iniciales de que se tratara del mítico “Holandés Errante”, el capitán Brighton decidió investigar. Abordó el barco y descubrió al capitán del mismo, congelado en el tiempo, sentado en su escritorio con la pluma aún en la mano.

El diario de a bordo reveló que se trataba de la goleta “Jenny”, que había zarpado por última vez de Lima, Perú. La última entrada, fechada el 4 de mayo de 1823, contaba la desgarradora realidad de que habían estado 71 días sin comida y que el autor era el último superviviente.

El “Jenny” había quedado atrapado en el hielo antártico durante casi cuatro décadas. Entre los restos, encontraron también a una mujer, cuyo cuerpo estaba tan preservado como el de los demás miembros de la tripulación.

Tras realizar un funeral marino para los fallecidos, el capitán Brighton llevó el diario de vuelta a Inglaterra, donde compartió la extraordinaria historia de la goleta “Jenny”, atrapada en el tiempo y el hielo.

Por jaime