Los proyectos para continuar la vida cuando la Tierra muera, son numerosos. Hay distintos equipos que trabajan en ello aunque sean conscientes de que no ocurrirá en muchísimo tiempo y que serán las generaciones del futuro las que se tengan que enfrentar a ello. Una de las propuestas que se valoraban recientemente es que la luna Europa de Júpiter, en la cual se ha descubierto que había oxígeno, fuera una posible candidata para el éxodo. Pero un descubrimiento realizado en las últimas horas confirmaría que ese traslado sería mucho más complicado de lo que se podría imaginar.

No hay suficiente oxígeno

Este es el problema. Se pensaba que Europa podría ser el lugar donde se encontrase una gran cantidad de oxígeno y que eso, para comenzar, pudiera ser señal de la existencia de vida. Pero los últimos datos que han aparecido publicados en un estudio de Nature Astronomy confirman aquí que el oxígeno que se produce en Europa es de solo 12 kg por segundo.

Una imagen de la luna Europa de Júpiter publicada por la NASA

Para que entendamos la decepción que supone esta cifra, solo hay que recordar que, con anterioridad, lo que se pensaba que estaba generando la superficie helada de la luna eran 1.000 kg por segundo. Es lógico que un cálculo que pasa de 1.000 a 12 kg resulta muy decepcionante, tanto que ha tirado por tierra muchas de las ideas y teorías que se habían planteado sobre esta luna de Júpiter. Una de ellas, como decíamos, era la de convertir este lugar en un posible candidato a que la humanidad, en un hipotético futuro, se pudiera desplazar a ese lugar para continuar con su existencia.

¿Hay alguna esperanza

Ahora mismo el interés y la emoción por continuar estudiando la luna Europa se han reducido de una manera tan drástica que la mayoría de proyectos o estudios que podían estar en desarrollo seguramente han sido aplazados. La misión Juno fue la que se acercó a Europa y obtuvo la información y los análisis que han permitido hacer el estudio de la luna, pero en estos momentos no se cree que vayan a realizar una segunda pasada con ella.

El siguiente encuentro con Europa se producirá en el año 2030 con la misión Europa Clipper, al menos según las previsiones actuales. Pero no hay duda de que el estudio científico que se acaba de publicar ha sido recibido como un serio varapalo teniendo en cuenta las ideas que se estaban valorando. Se cree, no obstante, que no habría que tirar la toalla respecto a la presencia de vida en la luna. Incluso con esa capacidad de oxígeno se habla de cómo podría haber microbios que confirmaran que esta luna, que se trata de la cuarta de mayor tamaño del planeta, tenga vida.

Herramienta web para observar en vivo la luna Europa de Júpiter

En el estudio que se ha publicado explican cómo hay partículas procedentes del espacio que entran en la luna e impactan contra la superficie helada. Al hacerlo, esta lleva a cabo la liberación de una combinación de moléculas de hidrógeno y oxígeno. Para entenderlo mejor, también aseguran que esta superficie helada actúa como barrera de defensa del océano que hay por debajo, evitando que la radiación pueda llegar a tener un contacto directo. Lo definen como si fuera un enorme pulmón que está protegiendo todo el interior de la luna de las sustancias nocivas que se intentan meter dentro.

Pero incluso si la humanidad hubiera encontrado tanto oxígeno como pensaban en Europa, no hay que dejar de lado que la idea de hacer un traslado a este lugar era muy complicada. Se trata de un concepto que, por ahora, roza la ciencia ficción y que no deja de lado que Europa tampoco sea un lugar donde se pueda vivir tal y como ocurre en la Tierra. Habría que considerar si las condiciones en una Tierra casi destruida serían realmente peores que las de la luna de Júpiter, donde habría que residir en bases que estuvieran protegidas de la radiación. Y eso sin contar otros cientos de problemas que pudieran aparecer.

Una superficie helada que podría pertenecer a un lugar en el espacio

Por ello, la buena noticia es que la humanidad no se cierra puertas y sigue explorando la posibilidad de un traslado a la Luna o a Marte. No es algo negativo, puesto que, de tener que recurrir a Europa, con esa cantidad de oxígeno, solo podrían respirar de manera conveniente 1 millón de personas. Y como te decíamos al inicio de la noticia, en nuestro planeta somos muchísimos más los que residimos. De producirse una situación como esa, sería digna de película apocalíptica.

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Por jaime